lunes, 10 de junio de 2013

EL TAMAYAZO Y UN PEQUEÑO HOMENAJE PARA NELSON MANDELA

   En Madrid llevamos muchos años preguntándonos cómo hubiera sido la historia si hace diez años Rafael Simancas se hubiese nombrado Presidente de la Comunidad en vez de la histriónica Esperanza Aguirre. No pudo ser por la traición de dos tránsfugas socialistas, Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, que desaparecieron de la Asamblea madrileña, dando el poder a la Thatcher española. Se habló mucho de lo que podía haber pasado, y todos los comentarios iban encaminados hacia dinero. Ahora, diez años después de todo aquello, de todo aquel bochorno socialista, Tamayo quiere hablar con Espe y ella no quiere. Claro. Él quiere seguir cobrando la pasta que prometió el PP y ella se hace la loca. Casualmente, después de ser despreciado por la Presidenta, aparecen unos manuscritos escritos por el exsocialista traidor que ya se hacen llamar "los papeles de Tamayo". Y no tardarán en publicarse. O, al menos, eso sería algo increíblemente bueno para la sociedad, pues se consideraría el juicio final para un partido político que sobrevive gracias a las tramas y a los chantajes, queriendo el poder por encima de todo, cueste lo que cueste. Por lo tanto, espero que se sienten en el banquillo unos cuantos y que la gente sepa que fue lo más parecido a un golpe de estado, pero en la Comunidad de Madrid.
   Por otro lado, quiero mostrar mi tristeza por el estado de salud del gran Nelson Mandela, a quien admiro profundamente por sus logros políticos y humanos, por su sufrimiento durante veintisiete años en la cárcel , por vencer al aparheid y liderar un país tras unas elecciones democráticas por sufragio universal que estaba dominado por una minoría blanca. Este Premio Nobel de la Paz sigue luchando ahora por su vida y mantiene en vilo a los millones de personas que le veneramos, esperando su mejora y que continúe enseñándonos valores humanos en unos tiempos difíciles como los que estamos viviendo.