martes, 4 de junio de 2013

ARRANCA EL JUICIO CONTRA APPLE Y MAYO DULCE DE DESEMPLEO

   En mitad de la Feria del Libro, dos semanas en las que disfrutamos de las novelas, los ensayos, las recetas de cocina, las biografías, etc., comienza en Estados Unidos el juicio contra Apple por los precios, supuestamente, pactados con cinco grandes editoriales para hundir a su gran competidora en el sector, Amazon. Como escritora aficionada, es aberrante la manipulación de las obras por parte de señores de traje a los que mueve el dinero por encima de la cultura y del consumidor. Y no me refiero a los señores de traje de Apple, de los que una se lo puede esperar, sino de las editoriales, que a los escritores les ponen mil trabas para poder publicar, costando mucho esfuerzo y dinero, y después pactan esas obras que tantos meses han costado escribir de forma fraudulenta. Inflaron el precio de los libros electrónicos para ganar dinero, engañando tanto a consumidores como a escritores, dejando al borde del caos a una página, Amazon, que vendía para su propio lector electrónico, Kindle, ebooks a precios muy bajos, al comprarlos al por mayor, cosa que a las editoriales les gustaba bien poco. Apareció Apple, subieron los precios, las editoriales ganaban más dinero y perdían los de siempre.
   Mirando a nuestro país, para que irnos a otro con todo lo que hay aquí, hoy destaco que baja el paro, como todos los mayos. Baja el paro y suben los contratos temporales y precarios. Es una media buena noticia, por lo tanto, no veo tantos motivos para el optimismo, porque llegará octubre y la gran mayoría de los noventa y ocho mil parados contratados se irán al mismo sitio que estaban, y algunos más también. Ya nos avisaron que va a ser así. Me gustaría mucho más que la ministra Báñez nos explicara que medidas se están tomando para acabar con el brutal desempleo en España, que no sólo se vive de las cifras, que queremos soluciones mientras nos ahogan sin ingresos, que no queremos que nos asfixien rebajando el Salario Mínimo Interprofesional, que no destrocen el Estado de bienestar, que es lo que vienen haciendo desde hace año y medio. Menudo espejismo estúpido. Aún así, felicito a esas casi cien mil personas que van a tener unos meses de respiro.