viernes, 31 de mayo de 2013

DE RUBÉN CASTRO A ANA MATO. DIFERENTES TIPOS DE AGRESIONES.

   Han pasado como cinco días de la agresión de Rubén Castro a su exnovia. Bueno, supuesta agresión. Porque resulta que ahora hay que defender a un agresor de mujeres después de más de veinte víctimas mortales de violencia machista. He leído estos últimos días como hay personas en las redes sociales insultando a esta chica, diciendo que ella provocó a este señor y que ella ha mentido para pasearse por la televisión. Es decir, Rubén Castro es inocente. Ya nos olvidamos de las cuatro muertas en cuarenta y ocho horas, nos olvidamos de la lacra de los asesinatos machistas. Ella es una puta y punto, porque él es futbolista y ella no era nada, pero es la que lleva la cara morada. Él sigue, sorprendentemente, protegido por su club, entrenando tan tranquilo en libertad CON cargos, mientras esta chica pasa un calvario. En la violencia machista no puede haber presunción de inocencia tan a la ligera. Veintitrés víctimas en lo que va de año son demasiadas.
   El otro tema del día: Ana Mato. Insisto en que cuando la gente se mete en política, lo suyo es que sean personas honestas dispuestas a ayudar a los ciudadanos para mejorar las condiciones de vida de todos ellos. Sin lucrarse, claro. Pues parece que no. Parece que hay demasiados que en este país no se toman en serio eso de ser políticos y vacían las arcas públicas para, entre otras cosas, pegarse viajes, pagarse juergas, amasar pasta, crear tramas a costa del dinero de todos, etc. Entre estas tramas corruptas está Gürtel, que pagaba cumples, comuniones, viajes a cualquier lugar del mundo, incluido Eurodisney, donde la nena de Mato y Sepúlveda se lo pasaba pipa con el dinero que robaba su padre y Correa, que se la sudaba que hubiera gente tan jodidamente necesitada en España. Lo importante eran sus gozantes sonrisas junto a Minnie Mouse. No es suficiente para irse con la cabeza agachada, no. Ana Mato se agarra a su cartera, esa que está matando a personas por los recortes porque decidieron pegarse una vida maravillosa de Disney con dinero público. Y como ella, muchos. Hay que cambiar la política ya. Pero antes deben irse personas como Ana Mato.