miércoles, 29 de mayo de 2013

ALEGRIA EN FRACIA, VERGÜENZA EN MADRID

   Lo primero que quiero hacer hoy en esta columna es dar la enhorabuena a Vincent y a Bruno, que se casan hoy en Montpellier. Es la primera boda gay en Francia y hay que congratularse porque la sociedad del país vecino es más igualitaria gracias a estas bodas. Enhorabuena. El lunar del día allí: fuertes medidas de seguridad por los ultracatólicos y los ultraderechistas. Siempre digo que los extremos no son buenos. Aún así, espero que Francia celebre muchísimas bodas entre personas del mismo sexo que quieran sellar su amor de forma civil. Por otra parte, también debo nombrar a Ignacio González, Presidente de la Comunidad de Madrid. Resulta que ahora, para bajar las cifras del paro, permitirá que los ayuntamientos cojan a cien parados que cobran prestación para chapucillas que necesiten en sus calles, o para vigilar a saber qué. Si estos parados no aceptan, pueden perder su prestación, aunque el sueldo que cobren trabajando en estos empleos-basura sea menor que la propia prestación. Todo por las cifras. Todo por decir que baja el paro en Madrid. ¿Por qué no lo hacen con parados que no cobran prestación? Porque no se ahorran dinero. De vergüenza lo que ocurre en la Comunidad, que explota aún más a los necesitados, que deja de lado a los que no tiene ningún ingreso. ¿Cuándo una medida social de verdad? Ignacio González, si no sabes, lárgate ya.