lunes, 27 de mayo de 2013

32.242

40.362 personas. 32.242 de ellas, mujeres. No es por dramatizar. Es una lacra. La lacra del maltrato en nuestro país en 2011. Estos datos que parece que muchos no quieren llamar por su nombre: asesinatos machistas. Es difícil olvidar también que este año ya son veintidós los hombres que han decidido acabar con el futuro de la que era, o fue, su pareja. Todo esto es un fracaso de la sociedad y de las medidas gubernamentales, que no han sabido parar el drama de las mujeres maltratadas, que las leyes son insuficientes y que tienen que endurecerse. De repente es mejor preocuparse por introducir la religión en los colegios y sacar Educación para la Ciudadanía, que enseñaba a los más pequeños el respeto, entre otras, a las mujeres, y hablaba sobre una sociedad igualitaria. La Religión no habla de eso. Adoctrina niños. Y si es en segregación, mejor. Parar esta cifra depende de la educación, y parece que no se preocupan por ello. No han sido suficientes cuatro víctimas en cuarenta y ocho horas para hacer reflexionar a los políticos elitistas, pues ellos tienen otras preocupaciones que la población residente en España debe sufrir. Olvidan que muchas vidas dependen de la educación.